10 años de Ley REP y el Maule hace la tarea: 70 personas debatieron en Talca cómo reciclar mejor desde los municipios
La Segunda Cumbre de Economía Circular reunió a funcionarios municipales, gestores de residuos, recicladores de base y académicos en la Universidad Santo Tomás para fortalecer las capacidades locales en la Ley de Reciclaje, que cumple una década desde su promulgación.
Diez años después de que Chile aprobara la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor, más conocida como Ley REP o Ley de Reciclaje, el Maule hizo una pausa para evaluar lo avanzado y proyectar lo que falta. La Segunda Cumbre de Economía Circular se realizó en la Universidad Santo Tomás de Talca, encabezada por el seremi del Medio Ambiente Felipe Massardo, con la presencia del seremi de Energía Carlos Muena, el jefe regional de la Subdere Francoly Bravo, y más de 70 asistentes entre funcionarios municipales, gestores de residuos, recicladores de base y académicos. La cumbre se desarrolló de manera simultánea en todas las regiones del país como parte de una agenda nacional que apunta a acelerar la transición hacia una gestión sostenible de los residuos en línea con la Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040.
Massardo fue preciso en el rol que los municipios tienen en este proceso: son los brazos de la Seremi en las comunas, los que mejor conocen las necesidades ambientales de sus vecinos y los únicos capaces de traducir las políticas públicas nacionales en acciones concretas que impacten la vida cotidiana de las personas. Desde esa perspectiva, la economía circular no es solo una política ambiental sino una oportunidad para transformar la gestión municipal en un motor de innovación, empleo y confianza ciudadana. La cumbre buscó precisamente eso: fortalecer las capacidades de los gobiernos locales para que la Ley REP no quede en papel sino que se sienta en los contenedores, en las rutas de reciclaje y en la reducción de residuos que van a parar a los vertederos.
El encuentro también fue una oportunidad para reconocer la brecha entre lo que la ley prometía hace una década y la realidad actual de la gestión de residuos en el Maule, sin el triunfalismo fácil pero con la convicción de que el camino recorrido tiene fundamentos sólidos sobre los que seguir construyendo. Para los municipios de la región, el mensaje fue claro: la economía circular no es una responsabilidad del ministerio sino de todos los actores del territorio, y las comunas que logren incorporarla en su gestión diaria serán las que marquen la diferencia hacia 2040.






















