142 mil maulinos aún sin vacunar contra la influenza mientras el virus está en su peak
La Seremi de Salud refuerza el llamado urgente a inmunizarse, con la región en un 79% de avance de la campaña y la circulación viral en niveles que presionan la red asistencial. La vacuna es gratuita y está disponible en toda la región.
El momento para vacunarse no es cuando el invierno ya pasó. Es ahora, en plena circulación viral, cuando la influenza predomina en los reportes del Ministerio de Salud y cuando cada semana sin vacuna es una semana de exposición innecesaria. La Seremi de Salud del Maule reforzó esta semana el llamado urgente a completar la inmunización, con una región que registra un 79% de avance en la campaña, es decir, 537.978 personas vacunadas de una población objetivo de 680.878. El número que importa es el que queda: cerca de 143 mil maulinos que pertenecen a los grupos prioritarios todavía no han recibido la vacuna, y el seremi subrogante Orlando Cáceres fue directo en el mensaje que eso implica, son personas que hoy enfrentan un mayor riesgo de hospitalización, complicaciones severas y fallecimientos en un contexto de alta circulación viral.
Los grupos que más urgencia tienen para vacunarse son los mismos de siempre pero que en este contexto cobran especial relevancia: personas mayores de 60 años, enfermos crónicos, embarazadas, niños y niñas pequeños y otros grupos priorizados por el Programa Nacional de Inmunizaciones. Para todos ellos, la vacuna es gratuita y está disponible en vacunatorios, centros de salud y establecimientos en convenio en las 30 comunas de la región, sin necesidad de sacar hora ni de buscar lejos. El único requisito es llegar.
Cáceres fue enfático en que la vacunación no es el único frente de protección disponible pero sí el más efectivo para prevenir cuadros graves. El complemento son las medidas de autocuidado que esta altura del invierno ya debieran ser parte del hábito: lavado frecuente de manos, ventilación permanente de espacios cerrados aunque haga frío, consulta oportuna ante síntomas respiratorios y uso responsable de la red asistencial para no saturar los centros de urgencia con cuadros que pueden resolverse en atención primaria. La lógica es simple: vacunarse a tiempo es cuidarse, y cuidarse también es cuidar a quienes están al lado.


















