Los alumnos que rescataron un tesoro humano vivo: el documental del LAV que pone en el mapa a las Loceras de Pilén
Estudiantes del Liceo Antonio Varas de Cauquenes filmaron un cortometraje sobre Delfina Aguilera, una de las artesanas más antiguas de Pilén, en un homenaje que reunió a las propias loceras, al alcalde y a las autoridades del territorio.
Los alumnos que rescataron un tesoro humano vivo: el documental del LAV que pone en el mapa a las Loceras de Pilén
Estudiantes del Liceo Antonio Varas de Cauquenes filmaron un cortometraje sobre Delfina Aguilera, una de las artesanas más antiguas de Pilén, en un homenaje que reunió a las propias loceras, al alcalde y a las autoridades del territorio.
Hay oficios que se aprenden mirando y hay historias que merecen ser contadas con cámara en mano. El Taller de Cine Documental del Liceo Antonio Varas de Cauquenes hizo las dos cosas a la vez cuando sus alumnos viajaron hasta Pilén para registrar la vida y el trabajo de Delfina Aguilera Lara, una de las loceras más antiguas de esa localidad. El resultado fue proyectado en el salón auditorio del establecimiento ante un público que incluyó a las propias artesanas, reconocidas en 2012 como Tesoro Humano Vivo por el Estado chileno bajo los lineamientos de la UNESCO. No era un acto cualquiera: era una generación joven rindiéndole homenaje a un oficio que existe desde antes que cualquiera de ellos naciera.
La ceremonia tuvo el peso que la ocasión merecía. La Municipalidad de Cauquenes sumó un video testimonial complementario sobre el trabajo de las loceras, y el alcalde Jorge Muñoz Saavedra asistió junto a concejales y profesionales del municipio. El Director Ejecutivo del SLEP, Julio González Reyes, apuntó a algo que va más allá del producto audiovisual: muchos de los propios estudiantes del liceo probablemente no conocían a las Loceras de Pilén antes de este proyecto, y el documental no solo rescata una tradición sino que también entrena una capacidad de mirar el territorio con otros ojos. El profesor a cargo del taller, Héctor Cruzat, lo resumió con claridad: hay más historias que rescatar, y el cine no es solo ficción sino también una herramienta para recuperar mitos, costumbres y hacerlos atractivos para las nuevas generaciones.
La propia Delfina Aguilera cerró la jornada con una frase que dijo todo lo que había que decir: la gente no valora el trabajo hasta que lo ve hacerse, y un reconocimiento así, frente a todo el mundo, es algo bonito. El taller no llega virgen a este tipo de reconocimientos, ya que cuenta en su historial con una producción premiada por la Cineteca Nacional de Chile. Todo su material está disponible en YouTube en el canal del LAV, donde queda registro de varias generaciones que aprendieron que una cámara también puede ser un acto de memoria.





















