430 butacas bajo techo: Sagrada Familia inaugura las graderías que su estadio nunca había tenido
Con una inversión de más de $106 millones del PMU de la Subdere, el Estadio Municipal de la comuna estrena dos graderías techadas con estructura metálica que transforman la experiencia de quienes asisten a los eventos deportivos y comunitarios del recinto.
Durante años, ver un partido en el Estadio Municipal de Sagrada Familia significaba estar parado, mojarse si llovía o quedarse fuera si el espacio no daba. La comuna no contaba con graderías techadas ni con las condiciones mínimas para recibir cómodamente al público, una carencia que limitaba tanto la asistencia a los eventos como las posibilidades de desarrollo deportivo de la comunidad. Esa historia terminó esta semana cuando el encargado de la Unidad Regional Subdere del Maule, Francoly Bravo, y el alcalde Osvaldo Jorquera cortaron la cinta inaugural de la nueva infraestructura, financiada con más de $106 millones a través del Programa de Mejoramiento Urbano y Equipamiento Comunal. Las obras contemplaron la reposición de dos graderías con una superficie total de 204,3 metros cuadrados, construidas con estructura metálica y equipadas con cubierta protectora para 430 butacas individuales.
Bravo enmarcó la inversión en el mandato que el Gobierno ha fijado para las instituciones públicas: responder a las demandas concretas de las comunidades con inversión que se sienta en la vida cotidiana de las personas. Una gradería techada puede parecer un detalle menor en el contexto de las grandes cifras de inversión regional, pero para los vecinos de Sagrada Familia que llevan años yendo al estadio con paraguas o de pie, es exactamente el tipo de mejora que distingue un recinto funcional de uno que la comunidad realmente disfruta y habita. La seremi del deporte, Francisca Mardones, sumó la perspectiva que va más allá de este proyecto puntual: los niños son el futuro y darles estas comodidades es el primer paso de un camino que puede continuar con iluminación, mejoras en otros recintos y más infraestructura deportiva para la comuna.
El alcalde Jorquera cerró con una ambición que no escondió: quiere más. Más obras, más avances, más inversión en una comuna que según sus palabras aún tiene mucho por hermosear. Las 430 butacas inauguradas esta semana son el piso de lo que viene, y esa actitud de seguir empujando es exactamente la que una comunidad deportiva necesita para crecer.

















