No basta con mirar la pantalla: 40 operadores de cámaras de seis comunas aprenden a convertir imágenes en pruebas judiciales
Labocar de Carabineros capacitó a los encargados de monitoreo de Curicó, Rauco, Teno, Romeral, Molina y Sagrada Familia en cadena de custodia, edición técnica de evidencia y registro de rasgos morfológicos, en una actividad inédita organizada por la Delegación Presidencial.
Detrás de cada cámara de seguridad hay una persona mirando una pantalla, y de esa persona depende muchas veces que una imagen sirva o no como prueba en un juicio. La Delegación Presidencial Provincial de Curicó organizó una capacitación dirigida a más de 40 operadores de Cámaras de Televigilancia de las Direcciones de Seguridad Pública de Curicó, Rauco, Teno, Romeral, Molina y Sagrada Familia, con el objetivo de profesionalizar una labor que hasta ahora se realizaba con criterios distintos en cada comuna. La actividad estuvo a cargo del teniente Óscar Águila Espinoza, del Laboratorio de Criminalística de Carabineros, quien entregó contenidos sobre manejo y cadena de custodia de evidencia audiovisual CCTV, extracción y edición técnica de material fílmico conforme a los estándares procesales penales, y registro de rasgos morfológicos y señas particulares para facilitar la identificación de personas.
El delegado presidencial Óscar Águila fue claro en el objetivo: hacer más eficiente el trabajo diario de quienes monitorean las cámaras, enseñándoles a profundizar la metodología que ya usan para que puedan obtener mejores imágenes y, sobre todo, mejores resultados cuando esas imágenes se necesiten. El teniente Águila Espinoza, jefe de Operaciones de la Sección Criminalística de Talca, fue más específico sobre el problema que esta capacitación busca resolver: no basta con describir lo que se observa en una cámara, se necesita una metodología que permita identificar características específicas de las personas que después resulten relevantes para una investigación. La actividad contó con la presencia del senador Cristian Vial, el alcalde de Curicó George Bordachar, el fiscal jefe Miguel Gajardo, la prefecto de Carabineros Evelyn Osses y el comisario de la PDI Pedro Chandía, una concurrencia que habla del peso institucional que se le dio a la jornada.
Quizás el testimonio más revelador fue el de Marco Caroca, encargado de la Central de Teleprotección de Curicó, quien reconoció que la capacitación dejó en evidencia algo que pocos sabían: la mayoría de las comunas trabajaban de forma diferente entre sí, sin un criterio común. Para Caroca, unificar esos criterios es justamente lo que permitirá enfrentar mejor los desafíos futuros. El fiscal jefe Miguel Gajardo cerró con la perspectiva judicial del asunto: las imágenes son uno de los medios de prueba fundamentales en los procesos penales, y contar con grabaciones de calidad, disponibles rápidamente y analizadas con criterio investigativo, puede ser la diferencia entre un caso que avanza y uno que se estanca por falta de evidencia útil.


















