60 años después, Talca vuelve a la Catedral a recordar al obispo que fundó colegios para transformar vidas
Una romería el 15 de junio y una misa el 22, día exacto del aniversario, marcan las conmemoraciones por los 60 años de la muerte de Monseñor Manuel Larraín, fundador de obras educativas que hoy siguen formando a generaciones de estudiantes en la región.
Hay legados que no se miden en años sino en las vidas que siguen pasando por las puertas que alguien abrió. Monseñor Manuel Larraín Errázuriz, recordado como uno de los grandes pastores de la Iglesia chilena, cumple 60 años de su Pascua este mes, y la Diócesis de Talca junto a las comunidades educativas que nacieron de su impulso organizaron una serie de actividades para mantener viva su memoria. La primera será este lunes 15 de junio, cuando el Colegio Manuel Larraín y el Liceo Bicentenario de Excelencia Santa Marta realicen una romería que partirá desde la Plaza Arturo Prat a las 10:00 horas y culminará en la Plaza de Armas de Talca, donde estudiantes y docentes de ambas comunidades depositarán una ofrenda floral en el monumento que recuerda al obispo frente a la Catedral.
La fecha central llegará el lunes 22 de junio, día exacto en que se cumplen seis décadas de su fallecimiento, con una misa a las 12:00 horas en la Catedral de Talca abierta a toda la comunidad diocesana. Sor Jacquelin Espinosa, directora del Liceo Bicentenario Santa Marta, describió cómo se vivirá la jornada del 15: un acto con estudiantes, banda y pancartas alusivas a Monseñor Larraín, con la expectativa de contar con autoridades y el Obispo entre los presentes. Para el 22, aunque ya estarán en período de vacaciones, ambos establecimientos invitarán a apoderados y estudiantes a participar de la Eucaristía y a bajar hasta la cripta donde descansan los restos del fundador para un momento de oración.
Lo que estas conmemoraciones reflejan va más allá del protocolo religioso. Sor Jacqueline explicó que el legado de Monseñor Larraín está presente en el día a día de estas comunidades educativas, donde su figura ocupa un lugar central en la oración cotidiana y donde se procura transmitir a las estudiantes los valores que él dejó como herencia. A 60 años de su muerte, la Diócesis de Talca y las instituciones que lleva su nombre siguen viendo en él a un pastor visionario, cuyo compromiso con la evangelización, la educación y la promoción humana continúa formando a quienes hoy ni siquiera vivieron su época.






















