Talca y Maule cierran temporada 2026 sin emergencias ambientales, aunque con más episodios críticos de contaminación
El balance de la Gestión de Episodios Críticos arrojó 35 episodios en total durante el año, frente a 33 en 2025, aunque las autoridades destacaron una baja del 21% en las alertas más graves: preemergencias y emergencias ambientales.
Autoridades regionales anunciaron en la Plaza de Armas de Talca la finalización del periodo de Gestión de Episodios Críticos (GEC) 2026, en el marco del Plan de Descontaminación Atmosférica vigente para las comunas de Talca y Maule entre el 1 de abril y el 30 de septiembre, periodo en que rige la prohibición de emitir humos visibles desde viviendas y calderas industriales. El balance, presentado por el seremi del Medio Ambiente, Felipe Massardo; la seremi de Salud, Iskra Cox; el seremi de Gobierno, Hans Heyer, y la jefa de la oficina regional de la Superintendencia del Medio Ambiente, Mariela Valenzuela, registró un total de 35 episodios críticos durante el año, frente a los 33 contabilizados en 2025.
Pese al leve aumento en el número total de episodios, las autoridades remarcaron que su intensidad fue menor: de los 35 episodios, 24 correspondieron a alertas, 11 a preemergencias y ninguno a emergencias ambientales, lo que representa una disminución del 21% en los niveles más críticos de contaminación respecto del año anterior, cuando se registraron dos emergencias. El representante del Ministerio del Medio Ambiente destacó que este resultado implica que los habitantes de Talca y Maule respiraron, en general, una mejor calidad de aire durante 2026, al reducirse significativamente los episodios de mayor gravedad.
El seremi de Gobierno, Hans Heyer, atribuyó estos resultados al monitoreo permanente de la calidad del aire y a la activación oportuna de medidas preventivas durante el año, mientras que la seremi de Salud, Iskra Cox, detalló que se realizaron más de 37 mil patrullajes y se cursaron 15 sumarios sanitarios como parte del plan de fiscalización, llamando a la comunidad a utilizar medios adecuados de calefacción para proteger especialmente a los grupos más vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Por su parte, la jefa de la Superintendencia del Medio Ambiente en la región, Mariela Valenzuela, señaló que durante el invierno se fiscalizó cerca del 50% de las fuentes fijas de Talca y Maule —incluyendo calderas industriales, de hoteles y edificios residenciales—, constatando una baja significativa en el uso de combustibles contaminantes entre estas fuentes.




















