Robo agrícola en Chile genera pérdidas millonarias: delincuentes se enfocan en insumos y redes eléctricas
El incremento de robos en zonas rurales afecta insumos, maquinaria y, especialmente, instalaciones eléctricas y de riego, generando un impacto económico significativo en el sector agrícola chileno.
La industria agrícola de Chile enfrenta un creciente problema de robos rurales que impacta tanto en la seguridad como en la economía de los predios del país. Según un análisis especializado, estos delitos —que incluyen la sustracción de insumos agrícolas y componentes de instalaciones eléctricas— generan pérdidas millonarias anuales, incrementando los costos de producción y poniendo en riesgo la continuidad de diversas actividades en el campo.
Entre los bienes más afectados por los robos se encuentran fertilizantes, agroquímicos, baterías, motores, cables conductores y otros equipos vinculados al suministro de energía o al funcionamiento de sistemas de riego. Estos elementos —clave para la operación de bombas, paneles solares y otras infraestructuras— son especialmente vulnerables por su valor y facilidad de traslado, complicando aún más la situación para agricultores que dependen de ellos para mantener la productividad de cultivos y plantaciones.
Representantes del sector y autoridades agrícolas han manifestado que estos robos no solo causan una merma directa en los recursos productivos, sino que también afectan la planificación de campañas de riego, la funcionalidad de sistemas energéticos en campo y la continuidad de temporadas agrícolas completas. Por ello, productores rurales llaman a fortalecer la coordinación entre Carabineros, la PDI, las policías especializadas y las organizaciones de regantes, además de implementar estrategias de prevención adaptadas a la realidad de las zonas rurales para disminuir la ocurrencia de este tipo de delitos.























