El fuego no da tregua: Incendios forestales consumen más de 1.600 hectáreas entre las regiones del Maule y Ñuble
Las autoridades activaron el "Botón Rojo" para este miércoles debido a las condiciones climáticas extremas, mientras las brigadas luchan por contener los focos que avanzan sobre vegetación nativa y pastizales.
La zona centro-sur de Chile enfrenta una compleja emergencia ambiental tras el avance de diversos incendios forestales que ya han devastado más de 1.600 hectáreas en las regiones del Maule y Ñuble. La situación más crítica se concentra en la provincia de Linares, donde el siniestro "Cajón de Pejerrey" ha mostrado una gran resistencia, obligando a mantener la Alerta Roja. Este escenario se suma a los incendios que afectan a la Región de Ñuble, donde las altas temperaturas y la baja humedad han facilitado la rápida propagación de las llamas, destruyendo vastas áreas de matorral y bosque nativo.
Ante este panorama, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) activó el sistema de "Botón Rojo" para diversas comunas durante la jornada de este miércoles. Esta medida de prevención máxima responde a la concurrencia de factores de riesgo —como vientos fuertes y calor extremo— que aumentan las probabilidades de que se generen nuevos focos o se reactiven los existentes. Las autoridades han reforzado el despliegue de recursos aéreos y terrestres, priorizando la protección de zonas habitadas y la construcción de cortafuegos en los sectores de mayor peligro.
Desde el Gobierno han reiterado el llamado a la responsabilidad ciudadana, instando a evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o fuego en zonas rurales. Con el Maule y Ñuble bajo estricta vigilancia, las próximas horas serán determinantes para los equipos de emergencia, quienes trabajan contra reloj para estabilizar los perímetros y evitar que la cifra de hectáreas quemadas siga escalando. El monitoreo satelital y las patrullas preventivas se mantendrán activos en todas las comunas identificadas bajo riesgo crítico.























