Amenazas en entornos escolares elevan riesgos en salud mental de estudiantes y docentes, advierte Servicio de Salud Maule
MAULE.– Las recientes amenazas de posibles hechos de violencia en establecimientos educacionales están generando efectos que van más allá de la seguridad, impactando directamente en la salud mental de estudiantes, docentes y comunidades escolares, según advirtió el Servicio de Salud Maule.
De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, cerca del 14% de los adolescentes a nivel global presenta algún problema de salud mental, siendo la ansiedad uno de los cuadros más frecuentes. En este contexto, la percepción de riesgo frente a amenazas puede intensificar síntomas y generar una alta carga emocional.
El psiquiatra y jefe del Departamento de Salud Mental del servicio, Felipe Navia, explicó que estas situaciones provocan una activación emocional significativa, especialmente en niños, niñas y adolescentes.
Entre las principales manifestaciones se encuentran insomnio, ansiedad, evitación de asistir al establecimiento y pensamientos negativos recurrentes, señales que —según el especialista— deben ser monitoreadas por toda la comunidad educativa.
El impacto también alcanza a los equipos docentes y directivos, quienes enfrentan altos niveles de estrés e incertidumbre. En ese sentido, Navia subrayó la importancia del rol de los liderazgos escolares para generar espacios de contención y abordar oportunamente estas situaciones.
Aunque muchas de estas amenazas no se concretan, su efecto es real. La percepción de peligro, sumada a antecedentes de hechos similares en otros contextos, amplifica el temor colectivo y la sensación de vulnerabilidad dentro de los establecimientos.
Desde el Servicio de Salud Maule enfatizaron la necesidad de fortalecer la prevención y la detección temprana de conductas de riesgo, especialmente en adolescentes. Entre las señales de alerta destacan el aislamiento social, cambios de conducta, alteraciones en la rutina y situaciones de acoso escolar.
Asimismo, recalcaron que la salud mental debe abordarse de manera integral, mediante el trabajo coordinado entre establecimientos educacionales, familias y la red de salud, con el objetivo de generar entornos seguros, inclusivos y protectores.
El llamado de la autoridad sanitaria es a no minimizar estas situaciones ni normalizar el miedo, promoviendo el acompañamiento oportuno como una herramienta clave para resguardar el bienestar emocional de las comunidades educativas.


















