Logo
En Vivo
Ultimo Minuto
WhatsApp Image 2026-06-04 at 5
2
Por

4 de junio de 2026

Más sobre este tema

Frío, humo y ejercicio: cómo no dejar de moverse en invierno sin pagar el costo en salud

​Un especialista del CFT Santo Tomás Talca explica cuándo salir a entrenar, cuándo no hacerlo y cuáles son los errores más comunes que convierten una rutina saludable en un riesgo innecesario durante los meses de bajas temperaturas y mala calidad del aire.

El invierno no es excusa para dejar de hacer ejercicio, pero tampoco es un período para ignorar las señales del entorno. Gastón Ibáñez, director del Área de Actividad Física y Deportes del CFT Santo Tomás Talca, fue claro en el diagnóstico: el ejercicio sigue siendo una herramienta esencial para el sistema inmunológico, la salud cardiovascular y el bienestar mental, pero cuando hay episodios críticos de contaminación o temperaturas extremas, entrenar al aire libre sin precauciones puede generar más daño que beneficio. El problema es especialmente relevante para Talca y la comuna de Maule, donde los episodios de mala calidad del aire durante el invierno son una constante que muchos deportistas aficionados simplemente ignoran.

Los riesgos de entrenar en condiciones adversas no son menores. Ibáñez enumeró los más frecuentes: problemas respiratorios, mayor riesgo cardiovascular, lesiones musculares por falta de elasticidad en el frío e incluso hipotermia en casos extremos. A eso se suma la exposición a material particulado en días con alertas ambientales, que puede causar irritación de las vías respiratorias, caída del rendimiento y dolores de cabeza. La recomendación en esos días es directa: ejercicio de intensidad moderada en espacios cerrados y ventilados, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares previas. El especialista también identificó los errores más comunes del invierno: saltar el calentamiento, entrenar en los horarios de mayor contaminación, abrigarse mal y descuidar la hidratación bajo la falsa creencia de que el frío no deshidrata.

El calentamiento, que en verano muchos hacen a medias, cobra una importancia especial cuando las temperaturas bajan. Ibáñez recomienda dedicarle entre 15 y 20 minutos a una activación que incluya movilidad articular, ejercicios dinámicos y preparación específica para la disciplina que se va a practicar, porque en el frío los músculos tardan más en activarse y el riesgo de desgarros y contracturas aumenta considerablemente. Su mensaje final apunta a quienes todavía no han dado el paso: comenzar de forma progresiva, elegir algo que se disfrute y convertir el movimiento en parte de la rutina diaria. El invierno no debería ser una pausa sino una adaptación.


Deuda pública
Selección femenina fútbol Chile
chileactores
amazon
atención de salud
Conflicto Irán – Israel
Vandalismo
Cuenta pública Chile
Cuenta Pública Presidencial
Cuenta Pública
Reciente
ir a
Reciente
Deportes
ir a
Deportes
Política
ir a
Política
Salud
ir a
Salud