Una cárcel que reinserta a la sociedad como objetivo: Internos de penal en Molina avanzan a reintegrarse a la sociedad con certificados de instaladores metalmecánicos
Un total de diez personas internas del penal en Molina, obtuvieron diplomas y kits de herramientas de trabajo, tras completar cursos de formación impartidos por Inacap, la ceremonia llevada a cabo estuvo a a cargo de autoridades de gendarmería, Inacap y Sence.
Aprender un oficio, sentirse capaz y volver a proyectar un futuro no es algo menor cuando se está privado de libertad. Para un grupo de internos del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Molina, esa posibilidad comenzó a tomar forma tras certificarse como instaladores metalmecánicos, luego de completar un proceso de capacitación realizado al interior del recinto.
Más allá de la certificación, el curso significó recuperar la confianza en sí mismos y demostrar que el tiempo de encierro también puede transformarse en una etapa de aprendizaje y cambio. Al finalizar la formación, los participantes recibieron herramientas básicas para ejercer el oficio, un gesto concreto que refuerza la idea de que la reinserción no termina en el papel, sino que necesita apoyos reales.
La reintegración social de las personas privadas de libertad es una tarea que involucra a toda la comunidad. Contar con conocimientos técnicos y una acreditación laboral abre puertas, pero también entrega dignidad, algo fundamental para que quienes cumplieron una condena puedan volver a la sociedad como personas autónomas, responsables y con opciones reales de salir adelante.
Este tipo de iniciativas permiten romper el círculo de la exclusión, ofreciendo alternativas distintas a la reincidencia. Cuando una persona privada de libertad adquiere un oficio, no solo mejora sus posibilidades de empleo, sino que recupera el sentido de pertenencia y la posibilidad de reconstruir su historia desde el trabajo y el esfuerzo.
Experiencias como esta recuerdan que la reinserción social no es un favor ni un beneficio, sino una necesidad social urgente. Apostar por la capacitación y el acompañamiento es apostar por una sociedad más justa, donde el error no condena para siempre y donde la oportunidad de volver a empezar sí existe.
























