230 árboles nativos para el Pablo de Rokha: Licantén tendrá un parque donde antes había un entorno descuidado
CONAF y el municipio lanzaron oficialmente el proyecto de arborización del anfiteatro más emblemático de la comuna, con una inversión de $13 millones que recuperará 11.000 metros cuadrados de espacio público con quillay, peumo y maitén.
Hay espacios que tienen nombre propio pero no tienen las condiciones que ese nombre merece. El entorno del Centro Cultural y Anfiteatro Pablo de Rokha de Licantén es uno de ellos, y este jueves dio un paso concreto hacia su transformación. CONAF y la Municipalidad de Licantén lanzaron oficialmente el Proyecto Comunitario de Arborización Plaza Pablo de Rokha, una iniciativa que con una inversión de aproximadamente $13 millones plantará 230 árboles de especies nativas, 430 arbustos, instalará un sistema de riego, diseñará senderos y espacios de esparcimiento, y recuperará cerca de 11.000 metros cuadrados de espacio público. El director regional de CONAF, Miguel Ángel Muñoz, fue específico en las especies elegidas: quillay, peumo y maitén como protagonistas principales, un guiño a la flora nativa que pocas veces aparece en los parques urbanos del Maule.
El alcalde Claudio Reyes lo describió como el primer paso de algo más grande, un parque Pablo de Rokha que articule cultura, turismo, economía local y medio ambiente en un solo espacio. La ceremonia incluyó la firma simbólica de una carta de compromiso entre CONAF y el municipio, y cerró con la plantación colectiva de los primeros árboles por parte de autoridades, vecinos y representantes de establecimientos educacionales, convirtiendo el lanzamiento en algo más que un acto oficial. El seremi de Agricultura, Alejandro Muñoz, añadió la dimensión pedagógica del proyecto: que los niños de Licantén crezcan conociendo y valorando la flora nativa de su tierra es parte del objetivo tanto como los metros cuadrados de sombra que generarán los árboles con los años.
Lo que hace especialmente relevante a esta iniciativa es que el espacio intervenido no es cualquier plaza sino el entorno de uno de los referentes culturales más importantes de la comuna, el anfiteatro que lleva el nombre del poeta Pablo de Rokha, nacido precisamente en Licantén. Recuperar ese espacio con especies nativas, infraestructura comunitaria y participación ciudadana es también una forma de rendirle homenaje a ese legado, dándole al lugar la dignidad que su nombre exige.


















