21 de mayo de 2021

Chile: la velocidad y la perplejidad

En los últimos 50 años en Chile hemos tenido, probablemente, más acontecimientos políticos, económicos y culturales que en toda nuestra historia (al menos en el siglo XX y lo que va del XXI).

Resumiendo sin detallar: en 1970 se elige un presidente socialista con un programa de gobierno revolucionario por primera vez en la historia del mundo. Después de los mil días del gobierno de Allende arremete un Golpe Militar que instala una dictadura brutal durante17 años. Esta dictadura trajo, con lógica de contrabando, como sabemos, el primer sistema neoliberal del mundo, radicalizado y salvaje que se ha mantenido hasta la actualidad y que construyó, al mismo tiempo, un tipo de racionalidad proclive y fuertemente sedimentada.


Posteriormente salimos, a diferencia de muchos países de la región, de aquella dictadura de manera radicalmente negociada al interior de la cual las transas y los acuerdos determinaron los siguientes 30 años de un Chile “dentro de lo posible”. Durante estas tres décadas no se hizo más que trasplantar, con algunas correcciones menores, el neoliberalismo desde su tutelaje militar a uno civil. 


Pero de a poco el país (la ciudadanía, lasociedad, el pueblo o como quiera llamársele) comenzó a abrir los ojos y a reenfocarse después de años de obligación al consumo y la banalización. Y tuvimos el mochilazo del 2001, el movimiento estudiantil del 2011 y, finalmente, el Octubre del 2019, la más grande movilización social en la historia chilena y que desemboca, en su versión institucional, en la aprobación de un cambio a la Constitución militar de 1980 y en la creación de una Asamblea Constituyente.


Chile se abre hoy a una incertidumbre de gran calibre; una gran incertidumbre que no es más que una madeja que comienza deshilvanarse después de décadas de bipolaridad. Esta incertidumbre es la de una época, también, atravesada por una pandemia mundial que no se deja diagnosticar ni sabemos que mundo nos arrojará después de que se supere. Sin embargo, se trata, creemos, de que los 20’s será la década más importante en la historia del siglo XXI para nuestro país, o cuando menos la más definitiva y donde todo está en juego.

En este Chile perplejo ya nada sorprende y la historia nos enseña que en política se han visto muertos cargando escombros. Solo toca estar a la altura de un tiempo que está aconteciendo a cada minuto, sin mucho espacio para el presente sino que en constante proyección hacia el futuro inmediato, que se despliega frente a nuestros ojos como una película casi de ciencia ficción, pero que no es más que nuestro país, tan herido como esquizofrénico pero que, al final e independiente de lo que pase, vivió y vive un momento excepcional que nos exige, a quienes optamos por estar atentos, dormir poco y escribir mucho.

Ciertamente “La historia la hacen los pueblos”.